viernes, 31 de agosto de 2012

El Madrid logra el primer título de la temporada

Los blancos disfrutaron con la Supercopa que recibieron en su casa, en el Bernabéu, donde por fin ganaron al Barcelona.

El Real Madrid salió victorioso del primer Clásico de la temporada. Los 180 minutos nos han dejado sensaciones muy diversas, momentos de dominio tanto azulgrana, como blanco. La victoria madridista por el valor doble de los goles fuera de casa así muestra la igualdad del choque. Era el primer duelo Mourinho- Vilanova tras la marcha de Guardiola. El técnico azulgrana salió con el esquema habitual, 4-3-3, y con la intención de tener el balón para crear peligro. Mourinho, por su parte, optó por un planteamiento conservador en la ida dejando al Barça llevar el dominio y por uno más ofensivo en la vuelta, saliendo a morder la salida de balón azulgrana desde el inicio. La sensación final que nos deja la disputa de la Supercopa es la igualdad que continúa existiendo entre los dos equipos más grandes del continente, habiendo decidido la victoria pequeños detalles tales como el error de Valdés, la parada de Casillas en la jugada anterior, la expulsión de Adriano y la baja de Pepe en la ida.

El Real Madrid comenzaba la Supercopa sin tener una gran ambición por lograrla. Las palabras de su técnico en la rueda de prensa previa al partido de ida así lo demuestran. El entrenador portugués tenía claro que las competiciones importantes se deciden en marzo, abril y mayo, por lo que queda sin apenas importancia la consecución de la Supercopa. Seis días después el título se convirtió en una necesidad para el equipo y para la afición, molesta con el pobre inicio de temporada. El empate ante el Valencia en la primera jornada y la derrota frente al Getafe en la segunda le hacen estar a cinco puntos del Barcelona en tan solo dos jornadas, por lo que la Supercopa quedó como revalida para el conjunto madridista ante su afición. El partido del Bernabéu comenzó con un ritmo incesante sobrepasando claramente al Barça en el primer tiempo, pudiendo haber dejado sentenciado el título.

Real Madrid C.F. 4-2-3-1 football formationEn la ida el planteamiento de Mourinho fue muy conservador en el primer tiempo, dejando sobrepasar al Barça la línea del centro del campo con facilidad, a partir de la cual comenzaba la presión. A pesar de las bajadas de Messi a generar superioridades en el centro del campo y del trabajo extra al que se vio sometido Callejón el Madrid llegó al descanso con el empate a cero inicial. El Barcelona estaba cómodo, pero le faltó arriesgar algo más. La ausencia de Pepe en la defensa permitía a Messi recibir con mayor facilidad en el centro del campo pudiéndose dar la vuelta y encarar hacia la portería. La distancia entre su posición y la meta de Casillas era suficientemente grande como para que consiguiera acabar las jugadas. Por otro lado la actitud de laterales azulgranas facilitó el trabajo de un exprimido Callejón. Situado en la banda derecha estaba encargado de salir sobre la recepción de Iniesta y de parar las subidas por banda de Adriano. La presencia de Alves en la derecha facilitó el trabajo del madridista al tener que estar el lateral brasileño más encargado de cerrar en defensa que de atacar. En la segunda parte el Madrid fue a buscar el gol dejando mayores espacios a la espalda de los mediocentros. Cristiano Ronaldo pudo adelantarse en el marcador, pero a la jugada siguiente un buen desmarque de Pedro a la espalda de Coentrao propició el empate. El desgaste físico del Madrid comenzó a notarse y los espacios en su campo fueron demasiado grandes como para que los mediapuntas azulgranas no los aprovecharan. Messi y Xavi pusieron un 3-1 momentáneo que dejaba al Barça con clara ventaja. Un error de Valdés en los últimos minutos permitió al Madrid llegar muy vivo a la vuelta en el Bernabéu. El equipo blanco comenzó con intenciones completamente distintas al primer partido, situando la línea defensiva muy arriba y apretando la salida de balón de la defensa azulgrana. Esta superioridad madridista se materializó en gol gracias a dos errores defensivos propiciados por la intensidad con la que salió el Madrid. Primero fue Higuaín el que aprovechó un error de Mascherano en el despeje y después Ronaldo el que se aprovechó de la falta de contundencia de Piqué en la lucha por el balón. El Barcelona estaba completamente sobrepasado y la expulsión de Adriano fue otra consecuencia de este dominio. Messi aprovechó el primer disparo del Barcelona a portería para poner el 2-1. La primera parte acabó con una ventaja que se presumía corta para la cantidad de ocasiones que había tenido el Madrid. En la segunda parte el equipo bajó la línea de presión ante el desgaste físico al que estaba siendo sometido. Perdió un poco de verticalidad y de velocidad en sus llegadas al área y sufrió en defensa, pero Casillas estuvo ahí para salvar el empate. En los minutos finales Mourinho nos dio la oportunidad de poder disfrutar de los primeros minutos de Modric con la camiseta blanca, actuando en la mediapunta. La victoria sirvió para cambiar la tendencia de juego y resultados negativos que se había instaurado en los últimos partidos.

Para Tito Vilanova la Supercopa tampoco tenía un significado muy especial, si bien era su primer duelo cara a cara con Mourinho. Las sensaciones del Barcelona en este principio de temporada, al igual que en el Real Madrid no están siendo tan positivas como demostraron la pasada temporada, si bien es cierto que el nivel físico de los jugadores tiene un margen amplío de mejora. Por primera vez en muchos años Vilanova cuenta con un banquillo bastante amplío en el que puede dejar a jugadores como Fábregas, Villa y Puyol sin que el nivel del equipo se resienta en exceso.

F.C. Barcelona 4-3-3 football formation
En ambos partidos el técnico azulgrana salió con el habitual 4-3-3 en el que encontramos dos diferencias bastante perceptibles entre él y Guardiola. La primera es la importancia que tiene Xavi en la salida de balón. El protagonismo en la base de la jugada es para el centrocampista de Terrassa, por lo que Busquets se ve obligado a actuar en posiciones más adelantadas. La segunda diferencia llega en los extremos, jugando muy pegados a la banda para aumentar el espacio central por el que Iniesta y Messi deben desequilibrar el juego. Con esta intención comenzó el primer partido, dominando claramente la posesión del balón, pero con problemas para crear ocasiones de peligro. Como hemos mencionado anteriormente Messi retrasaba su posición hasta el centro del campo para acudir en el apoyo al primer pase de Xavi y asociarse con Iniesta para desbordar por dentro. Por fuera Pedro y Alexis se vieron poco apoyados por los laterales. Alexis solía acabar muchas jugadas en el área por medio de acciones individuales sin que encontrara la asociación con un Adriano más preocupado de equilibrar la defensa. Por la otra banda Pedro no aparecía con opciones claras de crear peligro y las subidas de Alves fueron escasas ante la constante amenaza de Ronaldo por su banda. En la segunda parte el Madrid se abrió y llegaron los mejores momentos del Barça en la final. A pesar de comenzar encajando el nuevo planteamiento del Madrid facilitó las asociaciones entre Iniesta, Xavi y Messi a la espalda de los mediocentros, a la vez que permitía los desmarques de los extremos a la espalda de los laterales. En un desmarque Pedro empató el partido. Messi y Xavi en dos jugadas a campo abierto pusieron un 3-1 que pudo convertirse en 4-1 de no ser por Casillas. En la siguiente jugada el error de Valdés propició un 3-2 que dejaba muy abierto el partido de vuelta. El partido en el Bernabéu comenzó muy cuesta arriba para el Barcelona desde antes de empezar. La baja de Alves en el calentamiento obligó a Jordi Alba a vestirse rápidamente para jugar, obligando a Adriano a actuar en la banda derecha, enfrentándose a Cristiano. La salida fulgurante del Madrid sorprendió a un Barcelona que en ningún momento del primer tiempo se sintió cómodo en la salida de balón. A todos estos problemas se sumó la falta de contundencia de los dos centrales, lo que provocó dos errores que pusieron al Madrid por delante en el marcador. La expulsión de Adriano culminaba una primera parte nefasta para el club azulgrana en la que el gol de Messi en el último minuto fue la única noticia positiva. En la segunda parte el Barcelona sí pudo hilvanar alguna jugada peligrosa acabando en mano a mano de los extremos o laterales con Casillas aprovechando las situaciones en las que el Madrid adelantaba la defensa. El estar con uno menos obligaba a asumir riesgos en defensa, unos riesgos que provocaron ocasiones que fueron salvadas por un Valdés sobresaliente en el partido de vuelta. La derrota duele, pero no tanto como se esperaba tras el gran inicio del  Madrid en su campo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario